En pleno Casco Histórico de Pasai San Pedro se encuentra la casa natal del Almirante Don Blas de Lezo, uno de los marinos más ilustres de Pasaia. La casa está situada en una estrecha y pintoresca calle, cerca de la Cofradía de Pescadores y de la Iglesia Parroquial. El edificio, construido en piedra de sillería, destaca por su magnífico escudo familiar, conservado de manera impecable. Tiene planta rectangular y tejado a dos aguas, y lleva el nombre del hombre que nació entre sus paredes. Visitar este lugar permite acercarse a la historia desde un espacio sencillo y lleno de significado: la casa donde comenzó la vida de Blas de Lezo.Una vida marcada por el valor Blas de Lezo nació en Pasaia (Gipuzkoa) en 1688. Desde siempre mostró un espíritu decidido y una gran confianza en sí mismo. En 1701 ingresó como guardiamarina y, pocos años después, en 1704, entró en combate durante la Guerra de Sucesión española. En una batalla frente a Vélez Málaga perdió la pierna izquierda por una bala de cañón. Su sangre fría en aquel terrible momento llegó a admirar al propio Almirante. Su valentía y serenidad en combate le llevaron a ascender a alférez de navío y después a teniente de navío. Más tarde participó en la defensa del Castillo de Santa Catalina, en Tolón, donde perdió el ojo izquierdo. A lo largo de los años continuó enfrentándose a situaciones difíciles. Al mando de diferentes convoyes consiguió burlar la vigilancia inglesa y, en una ocasión, logró escapar después de verse rodeado por fuerzas superiores.El mar como escenario de grandes hazañas En 1713 fue ascendido a Capitán de navío y un año después participó en el segundo sitio de Barcelona, donde perdió el brazo derecho. A pesar de ello, continuó al frente de sus hombres y llegó a realizar once presas a los británicos, entre ellas el emblemático Stanhope. Terminada la Guerra de Sucesión, recibió nuevos mandos y misiones. En 1723 se le confió el buque insignia Lanfranco y el mando de la Escuadra de los Mares del Sur. Allí limpió de piratas las costas del Pacífico y capturó doce navíos holandeses e ingleses. En 1732 participó en una expedición a Orán al mando de 54 buques y 30.000 hombres. Cuando la ciudad volvió a encontrarse en una situación difícil, acudió en su ayuda con seis navíos y 5.000 hombres, logrando ahuyentar al pirata argelino Bay Hassan después de una reñida lucha. En 1734, el Rey premió sus servicios promoviéndolo a General de la Armada.De Pasaia a Cartagena de Indias En 1737 Blas de Lezo regresó a América a bordo de los navíos Fuerte y Conquistador. Fue nombrado Comandante General de Cartagena de Indias, donde defendió la plaza de los ataques del almirante inglés Sir Edward Vernon. Su trayectoria quedó así marcada por el valor, la serenidad y la capacidad para afrontar situaciones extremas. Desde aquella pequeña casa de piedra de Pasai San Pedro comenzó la historia de un marino que pasó gran parte de su vida en el mar y en los campos de batalla. Por eso, acercarse a la casa natal de Blas de Lezo es también acercarse al origen de una vida extraordinaria. En las calles del Casco Histórico de Pasai San Pedro, el visitante puede contemplar el edificio y su escudo familiar y detenerse por un momento ante el lugar que vio nacer al conocido como Almirante Patapalo.